martes, 18 de enero de 2011

MAS SOBRE LA BLASFEMIA


El juicio a la “Blasfemia”

Documento con fecha martes, 19 de enero de 2010. Publicado el viernes, 14 de enero de 2011.
Autor: Ricardo Antonio Cuadra García.Fuente: El Nuevo Diario - Nicaragua.

El año pasado Irlanda nos sorprendió al divulgar dos informes que detallaban los abusos físicos y sexuales de sacerdotes y religiosos católicos en orfanatos en dichos país. Los informes monumentales, exponían los cientos de testimonios y miles de casos de abusos con niños indefensos en las instituciones católicas de Irlanda. El estado irlandés y hasta la misma Iglesia católica pidió disculpas por estos casos, y hasta algunos obispos han renunciado por su encubrimiento.

No se ha terminado la polémica cuando el estado Irlandés informa al mundo que a partir del 1 de enero de este año, la “Blasfemia” contra la religión, será penada por ley con una multa de 25,000 euros. La palabra blasfemar etimológicamente, del griego “Blaptein”, que significa injuriar y “pheme” reputación. Pero en su uso estricto se refiere a la ofensa que se hace a alguna deidad. En el caso de Irlanda, cuya tradición es católica, se refiere a injuriar a Dios, Jesucristo, la Virgen Maria, los Santos y el Espíritu Santo principalmente.

Nos parece un gran error que un estado moderno adopte posturas legales que caracterizan a teocracias superadas por el tiempo. No es difícil imaginar que la aplicación de esta medida medieval tendrá sus problemas en la sociedad irlandesa, agitará los ánimos de los libres pensadores. Involucrar a cualquier deidad en el campo legal de una sociedad no sólo atenta contra la libertad de expresión de los pueblos, sino que atenta contra el laicismo establecido en el mundo desde la revolución francesa y la ilustración.

El que escribe no dejó de elucubrar las implicancias de esta ley en Irlanda mientras caía en el más profundo sueño. Mientras sus ojos se movían dentro de la resistencia de unos parpados cerrados, visualizó a un Juez en una corte de Irlanda.

* Se abre la sesión: caso Iglesia Católica de Irlanda vs. El ciudadano Richard Darwin. Al ciudadano Darwin se le acusa de múltiples blasfemias, entre las que se destacan, las manifestaciones explicitas siguientes: Reiteración constante en sus escritos de que Dios tiene la personalidad de un Gangster, pues manifiesta el acusado que utiliza el miedo de la misma forma que lo hacen los jerarcas de las familias de la cosa nostra. También manifiesta que Jesucristo no es hijo de Dios si no que hijo de un centurión romano. No da crédito y ofende también al Espíritu Santo. ¿Qué tiene que decir el acusado?, preguntó el Juez.

* Estimado señor Juez, a las pruebas me remito. Sustento mis afirmaciones contra el personaje literario que la Biblia expone y pongo como prueba a la Biblia misma, que aquí le entrego. Y sobre el caso de la Joven María, no soy yo el que lo dice, sino que tengo como fuente, el libro de uno de los padres Teológicos de la Iglesia Católica, el libro de Orígenes de Alejandría, una clara refutación a Celso, donde da voz de defensa al pagano romano; también descargo la prueba y entrego el libro “Contra Celso” del católico Orígenes.

* Protesto, dijo altanero el abogado acusador, esos libros no pueden ser evidencias porque no son a esos libros a quienes se juzgan en sí, pues a Dios no puede juzgarlo el hombre, pues está fuera de su jurisdicción.

* Ah lugar la protesta --dice el juez-- se retiran los textos sagrados.

Entonces el acusado quien había decidido defenderse él mismo, dijo a su señoría.

* En vista que blasfemar es un insulto contra las deidades aludidas en el libelo acusatorio, exijo que tanto Jesús, como Dios, María y El Espíritu Santo se presenten para manifestar su testimonio de ofendido, por las supuestas blasfemias de este su servidor. Pues quién se siente ofendido junto a la ofensa, son en si mismo parte del cuerpo del delito, y exijo que este sea expuesto a esta audiencia. Además de su rol de testigos de cargo.

El Juez asustado de tan singular exposición, llamó tanto al abogado acusador como al demandado a su oficina después de decretar receso.

* Esto se está complicando, dijo el alto magistrado, al margen de mi fe, no veo como se puede traer al estrado a Dios, Jesús, la Virgen y el Espíritu Santo. Además estas deidades no están en el registro legal de las personas sujetas a derecho, legalmente no existen.

* No veo problema, manifestaba el abogado acusador, nosotros actuamos con el poder generalísimo que nuestra Santa Madre Iglesia siempre ha tenido de la Santísima Trinidad y de la Santa Virgen María.

* ¿Ese poder lo tienen inscrito en el registro público de Dublín?, preguntó el magistrado.

* Nosotros lo tenemos inscrito en la tradición, lo cual es suficiente jurisprudencia. Además este señor Darwin, blasfemó contra nuestras creencias sagradas, nuestra ira santa es suficiente evidencia.

* Entonces descartemos los testigos, dice el Juez, y enfóquense en mostrar el dolo que les hace el acusado al ofender sus creencias. ¿Están de acuerdo con esto las partes?
* El acusado Richard Darwin, antes de contestar se puso taciturno y pensativo.

* Si estoy de acuerdo su señoría, siempre y cuando me acepte usted, formal contra demanda a quién me acusa, pues son múltiples las expresiones y acciones que esta Iglesia ha hecho que ofenden mis creencias más profunda de mi humanismo secular.


El sonido del despertador, sorprendió al que escribe poniéndolo en la vigilia de la realidad. Sin embargo no dejó de elucubrar las implicancias del sueño inconcluso. Se llenó de preocupación que la ley irlandesa contra un delito por demás sin ofendido evidente, no es ni más ni menos, una violación a uno de los derechos mas emblemáticos de la libertad humana, el derecho de libertad de expresión. Pero también se le vino a la memoria, que las grandes hazañas del progreso de la humanidad han sido lideradas por “blasfemos” que cuestionaron los dogmas establecidos. Como manifestaba por ejemplo el astrónomo Michio Kuko, pues para él, el telescopio de Galileo era el invento mas blasfemo hasta ese momento de la historia, pues cuestionaba los cimientos de los dogmas Bíblicos. También no dejaba de sorprenderle que el fundador del cristianismo, fuera también un gran blasfemo de la religión judía. Los libre pensadores irlandeses han creado una Web llamada Blasfemy, donde destacan para desafiar la ley absurda irlandesa, varias blasfemia dichas por el mismísimo Jesucristo. Lo más preocupante es que este absurdo, sea imitado por otros estados y nos vuelvan al oscurantismo que con tanta sangre nos costó salir. Se sabe que muchos fundamentalistas promueven en la ONU que la blasfemia sea un delito a nivel mundial. Mientras tanto la ONU espera que la Iglesia Católica y su estado Vaticano, ratifiquen más de un centenar de tratados de derechos humanos, que junto con Irán y China no han querido firmar.